Este mediodía he dado solución a dos “problemas” que tenía con la compra de dos pares de zapatillas Victoria.
Por un lado, me hacía falta un calzado de verano, ya que mis 4 pares de Converse Chuck Taylor All Star, están ya más para el arrastre que para andar con ellas. Algunas, incluso, con serios problemas para mantener mi talón en su interior. Y por otro, quería hacer algún regalico a Rocío, que a su vez, también andaba buscando calzado para la época primaveraniega que nos acompaña con permiso de las tormentas explosivas granizantes.
Un par rojo para mí, y otro azul cielo para ella, que se ven tan limpios y lisos, que ya tengo ganas de pintarles algún dibujico.
Ya estoy deseando irme a la playa a pasearme con ellas como los auténticos Moderners!!

